La NASA abre la Estación Espacial para el turismo



La actriz española Mercedes Pascual, que destacó en el cine, el teatro y la televisión de México, murió a los 88 años por causas aún desconocidas.
“Queridos amigos, mi mamá ya se fue a viajar por las estrellas. Los abrazos y manos de todos los que amo, son bienvenidos. ¡Aplausos de pie!”, escribió su hija Mercedes Olea en redes sociales.
Poco antes, solicitó a sus amistades oraciones por la salud de su madre, aunque no precisó los detalles.
Mercedes Pascual fue una de las fundadoras de la Compañía Nacional de Teatro y en la década de los ochenta destacó por su participación en telenovelas como Cuna de lobos (1986) y Teresa (1989). En esta última interpretó a la abuela millonaria de Salma Hayek.
Debido a su férrea personalidad y elegancia, los personajes de mujer adinerada y villana de la historia, fueron constantes a lo largo de su trayectoria.
En ese renglón, destacó también en melodramas como Simplemente María (1989), Muchachitas (1991), Viviana (1978) y La antorcha encendida (1996) y Retrato de familia (1995).
En 2018 fue nominada como Actriz de Cuadro al premio Ariel por su trabajo en la película Tamara y la catarina (2016).
Hace tres años, en el vestíbulo del Teatro de las Artes, el Centro Nacional de las Artes (Cenart) montó una exposición en su honor.
Mercedes Pascual nació en Madrid, España, el 25 de diciembre de 1930. Junto con su familia, a la edad de nueve años emigró a México como consecuencia de la Guerra Civil Española y en la década de los 50 se naturalizó mexicana.
Su carrera la inició como bailarina clásica al participar en el Ballet Moderno de Bellas Artes y en el Ballet de la Ópera de Bellas Artes. Su preparación como actriz corrió a cargo de Seki Sano y en la Academia de Teatro Andrés Soler.
Contrajo nupcias con el diplomático Víctor Flores Olea y el actor Claudio Brook. Le sobreviven dos hijas, Mercedes y Claudia.
Los servicios funerarios de Pascual se llevarán a cabo a partir de las 10:00 h de este lunes, en una conocida agencia de la calle de James Sullivan, en la colonia San Rafael.

El hecho de que usted tenga que cambiar su celular, auto o televisor cada cierto tiempo tiene su origen en un viejo invento: los focos.
Hoy, las nuevas tecnologías de iluminación permiten tener focos más duraderos en casa, pero hasta hace unos años ninguno duraba más de 1,000 horas, y esto no es casualidad, ya que para eso fueron pensados con el fin de vender una mayor cantidad de unidades de ese producto.
A esto se le conoce como “obsolescencia programada” y data de inicios del siglo XX.
Todos de acuerdo
En 1924, la industria se peleaba por fabricar la bombilla de luz más duradera del mercado, pero William Meinhardt, el entonces director de la empresa alemana de iluminación Osram, tuvo una idea que funcionaría mejor en términos comerciales: crear focos que duraran menos.
Unos días antes de la Navidad de ese año, Meinhardt reunió en Suiza a los fabricantes de focos más importantes del mundo de ese entonces –como Philips y General Electric– y sugirió que firmaran un pacto que contemplaba que todos producirían desde ese momento bombillas que duraran un máximo de 1,000 horas.
El acuerdo fue aceptado por este grupo que desde entonces fue conocido como “Cártel Phoebus”.
Estándar de todas las industrias
Con ese pacto, se terminó de un plumazo con la competencia que buscaba crear focos duraderos a pesar de que desde esos días se contaba con la tecnología que podía lograrlo.
De esta manera, la gente compraría focos de con mayor regularidad sin importar la calidad del producto, ya que todos serían prácticamente iguales, al menos en duración. La estrategia publicitaria que se usó para convencer a los consumidores fue asegurar que con esto se lograba una mejor iluminación, lo cual, en parte, era cierto.
Aunque hay quienes dicen que esta historia es más bien una mito, lo que sí es cierto es que prácticamente todas las industrias tomaron eso como un estándar que permanece vigente hasta hoy.
La obsolescencia programada es lo que hace que usted compre una computadora nueva después de cierto tiempo o deba actualizar el software constantemente, inclusive es el motivo que ha hecho que la caducidad de algunos alimentos o medicinas sea más corta de lo que podría ser.
Preocupa a los usuarios
En Latinoamérica, 72% de los usuarios de smartphones dicen que su principal preocupación con respecto a estos dispositivos es que se vuelven obsoletos en muy poco tiempo, lo que los obliga a cambiarlos en periodos cada vez más cortos.
Esto lo reveló un estudio presentado por la empresa HMD Global –actual fabricante de los teléfonos Nokia– donde también destacó que 80% de los encuestados opinó que este fenómeno puede convertirse en un problema grave para el medio ambiente en el futuro.
Las principales preocupaciones de los usuarios latinoamericanos con respecto a la obsolescencia programada de sus smartphones son la baja en el rendimiento de la batería (48%), la reducción en capacidad de almacenamiento (48%), que se vuelven lentos (35%), que se sobrecalientan (28%), que el diseño comienza a lucir pasado de moda (19%), que el software está desactualizado (13%) y que los equipos quedan desprotegidos frente a amenazas de virus (9%).
Asimismo, 98% de las más de 2,000 personas de Argentina, Chile, Colombia, México y Perú que participaron en este estudio consideró que las actualizaciones de software son imprescindibles para que su teléfono no se vuelva más lento con el tiempo.
Por ahora, esta compañía está trabajando con Google para buscar la solución que contrarreste la tendencia de la obsolescencia programada en la industria de los smartphones, lo cual ya está pasando en otras áreas como, curiosamente, la iluminación.
Así que si usted se molesta porque su celular dura poco tiempo, puede echarle la culpa a los fabricantes de focos de inicios del siglo XX.


Por normal general, en el matrimonio formado por Thalía y Tommy Mottola suele ser la cantante quien acapara los reflectores en las redes sociales, pero resulta que el productor también sabe cómo llamar la atención de sus seguidores.
Esta semana el empresario debía de estar ojeando el archivo fotográfico de su esposa cuando se topó con una sugerente imagen suya, en la que la mexicana aparecía posando frente a una moto vestida con un provocativo conjunto de cuero. Sin pensarlo dos veces, él decidió compartir esa foto con el resto del mundo para anunciar además que le había dado una idea muy buena sobre cómo podían divertirse esa noche.
«¡Esta noche nos quedamos en casa!», proclamó en su perfil de Instagram junto a una retalía de hashtags que dejaban claro lo afortunado que se siente de compartir con la artista: #madre #esposa #mi mejor amiga #soy un tipo con suerte.
La celebridad es de las que saben seguir una broma y no tardó en responder a la picante sugerencia de su marido en la sección de comentarios: «¡Pues prepárate, cariño! Ajuuuuuua», le aseguró.
Su divertido intercambio de mensajes ha llamado la atención de varios de sus amigos de la industria, como Tommy y Dee Hilfiger, que han aplaudido la pasión que siguen derrochando tras casi dos décadas de matrimonio.

El actor y director Bradley Cooper y la modelo Irina Shayk han roto su relación tras cuatro años juntos, aseguró este jueves la revista «People».
Cooper y Shayk, que tienen una hija en común nacida en 2017, decidieron separarse de manera amistosa, siempre según las fuentes citadas por esta publicación.
Shayk, rusa de 33 años, y Cooper, estadounidense de 44, comenzaron a salir en 2015 después de que ambos rompieran con sus anteriores parejas: ella, con el futbolista portugués Cristiano Ronaldo; y él, con la actriz británica Suki Waterhouse.
Cooper había estado casado previamente con la actriz y bailarina Jennifer Esposito y además mantuvo una relación sentimental con la también actriz Renée Zellweger.
La ruptura de la pareja formada por Cooper y Shayk llega después de meses de rumores y especulaciones en la prensa rosa de Estados Unidos sobre si su relación iba por buen camino o si pasaba por una crisis.
Conocido por sus papeles en cintas como «Silver Linings Playbook» (2012), «American Sniper» (2014) o la trilogía de «The Hangover», Cooper triunfó con su debut como director en «A Star is Born» (2018), un nuevo «remake» de este clásico del drama musical que en esta ocasión coprotagonizó junto a Lady Gaga.
Esta película fue una de las sensaciones de la gran pantalla el año pasado y se llevó un Oscar a la mejor canción original por «Shallow».
Cooper ha estado nominado en siete ocasiones a los premios de la Academia de Hollywood, pero en ninguna ocasión ha logrado llevarse a casa la estatuilla.
Por su parte, Shayk es una modelo de fama mundial que ha desfilado, entre otras, para firmas como Versace, Diane von Furstenberg, Desigual o Victoria’s Secret.