¿Es o no es? Las diferencias entre frutas y verduras

¿Es o no es? Las diferencias entre frutas y verduras

Muchas personas piensan que la distinción radica en que las frutas son dulces y las verduras no, en que las frutas son más jugosas que las verduras, que las frutas son las que se comen en el postre o la más común de todas, que las verduras son de color verde. Lamentamos romper tus creencias de años pero lo que distingue a estos alimentos radica en un asunto bastante sencillo de carácter anatómico.

Ambas, frutas y verduras, provienen de plantas pero mientras las frutas o frutos son los “ovarios” que contienen las semillas, las verduras son tomadas de cualquier otra parte de la planta.

Las verduras se clasifican de acuerdo con la parte de la planta de la que son tomadas:

  • Semillas: haba, frijol, soya.
  • Tubérculos: papa, camote.
  • Raíces: zanahoria, rábano.
  • Tallos: espárrago, puerro.
  • Hojas: espinaca, col.
  • Bulbos: cebolla, ajo.
  • Flores: brócoli, alcachofa.

Así que la distinción entre unas y otras no tiene nada que ver con su color, sino con la parte de la planta a la que pertenece. Por lo que si quieres saber de una forma muy sencilla si se trata de fruta o verdura, sólo busca dónde se encuentran las semillas y lo sabrás.

A esta altura es posible que creas que la fresa, por ejemplo, es una verdura pues tiene las semillas de fuera. En realidad no es ni fruta ni verdura.

La fresa pertenece al grupo de las infrutescencias, un fruto que nace junto a otro de tal forma que en conjunto parecen una fruta completa; es el resultado de la fecundación de inflorescencias. Por tanto, aquellos puntitos amarillos que crecen alrededor de la fresa son en realidad frutos pequeños, y no semillas como se piensa.

El error de cálculo que dejó a dos estudiantes de ciencia en terapia intensiva

El error de cálculo que dejó a dos estudiantes de ciencia en terapia intensiva

¿Qué efecto tiene el consumo de cafeína en el ejercicio?

Eso es lo que se propuso averiguar un grupo de estudiantes de ciencias del deporte de la Universidad de Northumbria, en el noreste de Reino Unido.

Para ello sometieron a dos voluntarios a un experimento en el que debían ingerir 0,3 gramos de cafeína.

Pero este sencillo ensayo científico se convirtió rápidamente en una tragedia: un
error de cálculo a la hora de suministrar la cafeína hizo que los jóvenes acabaran en el hospital.

El caso fue llevado ante un tribunal, que castigó a la institución con una multa de más de US$500.000.

Celular

Para calcular la dosis los estudiantes utilizaron un teléfono celular.

Taza de caféLos estudiantes ingirieron el equivalente a 300 tazas de café.

Por una equivocación con los decimales, Alex Rossetta y Luke Parkin acabaron ingiriendo 30 gramos cada uno en vez de 0,3 gramos, el equivalente a 300 tazas de café.

Según explicó Adam Fereer, fiscal del caso, previamente se reportaron muertes por la ingesta de 18 gramos de cafeína

Los efectos colaterales que sufrieron los jóvenes fueron violentos.

Cantidad de cafeína en bebidas y otros productos

  • Una taza regular de café contiene 260 miligramos de cafeína
  • Un cuarto de litro de té negro tiene entre 30 y 80 miligramos
  • Un vaso de refresco con cafeína contiene entre 30 y 70 miligramos de esa sustancia
  • Pero una lata de Red Bull tiene 80 miligramos de cafeína
  • Una barrita de chocolate negro tiene 20 miligramos de cafeína
  • Una pastilla para la migraña o un antigripal pueden llegar a contener hasta 130 miligramos

(Fuente: Centro para la Ciencia de Interés Público, EE.UU.)


Rossetta estuvo internado durante seis días, perdió la memoria de corto plazo y 12 kilos de peso.

Parkin pasó dos días en terapia intensiva y perdió 10 kilos.

Ambos recibieron un tratamiento de diálisis.

Se cree que sobrevivieron por ser jóvenes, activos, fuertes y porque se encontraban en perfecto estado de salud.

De otro modo, argumentó Ferrer, “la sobredosis podría fácilmente haber sido fatal”.

Recuperación total

El problema ocurrió, en parte, porque no se utilizaron tabletas sino cafeína en polvo, con lo cual era necesario cuantificar la cantidad.

Esto, reconoció la universidad que se disculpó profusamente por lo ocurrido, fue hecho sin la supervisión adecuada.

Tanto Rossetta como Parkin se han recuperado completamente y gozan actualmente de buena salud.

El incidente ocurrió en marzo de 2015, pero el veredicto fue alcanzado esta semana.

Los actores de Hollywood critican las políticas de Trump en la entrega de los premios SAG

Los actores de Hollywood critican las políticas de Trump en la entrega de los premios SAG

Desde la primera persona que subió al podio hasta el último premiado, todos hicieron alguna referencia, sutil o más directa, a la situación política que vive Estados Unidos.

La 23ª edición de los premios del Sindicato de Actores de EE.UU. (SAG, por sus siglas en inglés) se celebró este domingo en Los Ángeles, California, en un contexto de clara reivindicación política.

Los discursos de varios actores criticaron la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de restringir el acceso de los ciudadanos de siete países de mayoría musulmana a EE.UU.

Así, la primera premiada de la velada, la actriz Julia Louis-Dreyfus (Veep), declaró con visible emoción:

“Quiero que sepan que soy hija de un inmigrante. Mi padre huyó de persecución religiosa en la Francia ocupada por los nazis y yo soy una patriota estadounidense y amo este país”.

Cartel de la película Hidden FiguresHidden Figures cosecha premios mientras sigue consiguiendo muy buenos datos en taquilla.

“Precisamente porque amo este país me horrorizan sus manchas. Y este veto a los inmigrantes es una mancha y algo no estadounidense”, agregó Louis-Dreyfus.

Las palabras de Louis-Dreyfus marcaron el inicio de una sucesión de referencias, unas más explícitas que otras, a las decisiones más recientes del presidente Trump.

¿Demasiada politización?

Estatua del premio SAG
La estatuilla de los SAG, conocida como TheActor, está inspirada en esta figura.

Uno de los más vehementes y más aplaudidos por sus compañeros fue David Harbour, de la serie Stranger Things, que ganó el premio a mejor elenco de serie dramática.

“Estamos unidos en el hecho de que todos somos humanos y estamos juntos en este paseo horrible, doloroso, feliz, emocionante y misterioso que es la vida.

“Protegeremos a los raros y los marginados, aquellos que no tengan casa. Superaremos las mentiras. Cazaremos monstruos“, exclamó.

También el elenco de Hidden Figures, ganadora del premio más importante de la gala, subrayó la necesidad de recurrir al amor y dejar las diferencias a un lado.

Sorprendentemente, no cobró protagonismo el caso del director iraní Asghar Farhadi, nominado al Oscar a mejor película de habla no inglesa por The Salesman, quien tras conocerse que el veto de Trump le impediría acudir a la ceremonia anunció que no vendrá aunque se lo permitan.

Hubo alguna voz que preguntó si no se estaba exagerando en el activismo político en un sector cuyo trabajo es el espectáculo y el entretenimiento.

A la pregunta de la prensa sobre estos mensajes, Emma Stone respondió: “Vivimos momentos muy inusuales y tenemos que levantar la voz contra la injusticia”.

Denzel Washington.Denzel Washington ganó el premio a mejor actor por su actuación en “Fences”.

Estos premios que entregan los actores a sus colegas suelen ser el indicativo más fiable de lo que puede suceder en las categorías interpretativas de los premios Oscar que entrega la Academia de Cine de Hollywood.

La sorpresa de la noche fue el premio al mejor actor para Denzel Washington por su papel en Fences, arrebatándole el honor a Casey Affleck (“Manchester frente al mar”).

Lista de ganadores

Estos fueron los premiados de la 23ª edición de los premios SAG:

CATEGORÍAS DE CINE

Mejor actuación de elenco en una película: Hidden Figures

Viola Davis
Viola Davis es una de las actrices de moda, con varios Emmy, un Globo de Oro y una nominación al Oscar en el bolsillo.

Mejor interpretación masculina: Denzel Washington, Fences

Mejor interpretación femenina: Emma Stone, La La Land

Mejor interpretación masculina de reparto: Mahershala Ali, Moonlight

Mejor interpretación femenina de reparto: Viola Davis, Fences

Mejor elenco de dobles de riesgo: Hacksaw Ridge

CATEGORÍAS DE TELEVISIÓN

Mejor actuación de elenco en una serie dramática:: Stranger Things, de Netflix

Mejor actuación de elenco en una serie de comedia:Orange Is the New Black, de Netflix

Mejor interpretación masculina en drama: John Lithgow, The Crown

Mejor interpretación femenina en drama: Claire Foy, The Crown

Mejor interpretación masculina en comedia: William H. Macy, Shameless

Mejor interpretación femenina en comedia: Julia Louis-Dreyfus, Veep

Mejor interpretación masculina en miniserie o filme para TV: Bryan Cranston, All the Way

Mahershala Ali, actor de Moonlight
Mahershala Ali logró el único premio para Moonlight.

Mejor interpretación femenina en miniserie o filme para TV: Sarah Paulson, The People vs. O.J. Simpson: American Crime Story

Mejor elenco de dobles de riesgo: Game of Thrones

Premio honorífico a una trayectoria artística: Lily Tomlin.

Camino a los Oscar

Esta edición de los premios del Sindicato de Actores deja el panorama de aquí a los Oscar, que se entregan el 26 de febrero, menos claro de lo que parecía.

La favorita de la temporada, La La Land, obtuvo el sábado el reconocimiento del Sindicato de Productores pero no estaba nominada como mejor elenco en los SAG.

La victoria de Hidden Figures en dicha categoría, por delante de “Manchester frente al mar” y Moonlight abre el abanico de posibilidades para las películas que le harán competencia al musical de Damien Chazelle.

Damien Chazelle, Emma Stone y Ryan Gosling
La La Land sigue acumulando premios, en este caso para su actriz principal, Emma Stone.

En cuanto a los actores, las candidaturas que se mantienen como favoritas para los Oscar son las de Viola Davis como actriz de reparto y Emma Stone como actriz protagonista. Ambas actrices repitieron Globo de Oro y premio SAG.

Mahershala Ali como actor de reparto por su papel en Moonlight tiene también serias opciones, pese a no haber obtenido el Globo de Oro.

Sin embargo, el Oscar a mejor actor, que parecía destinado a Casey Affleck, está ahora más disputado.

Conoceremos el desenlace en poco menos de un mes.

¿Cuál es el idioma más fácil para aprender si eres hispanohablante? ¿Y el más difícil?

¿Cuál es el idioma más fácil para aprender si eres hispanohablante? ¿Y el más difícil?

Si entre tus resoluciones o propósitos para este año está la de estudiar un nuevo idioma, la pregunta que puede surgir de inmediato es ¿por dónde empezar?

Si tienes al español como lengua materna, ¿existen algunos idiomas que resulten más fáciles o difíciles de estudiar?

¿Cuál es entonces la lengua más fácil para aprender siendo hispanohablante?

Si bien los especialistas consultados por BBC Mundo aseguraron que no es posible establecer la facilidad o dificultad en el aprendizaje de un idioma a partir de la lengua materna del aprendiz, existen algunas generalidades que vale la pena destacar.

Lenguas romances

“Para un hispanohablante las lenguas del mismo origen, es decir, las romances o neolatinas (portugués, francés, italiano, catalán, gallego, rumano, etc.) al compartir muchas estructuras y léxico resultarían de más facilidad para el aprendizaje“, señaló la Dra. Beatriz Gabbiani, lingüista de la Universidad de la República, en Montevideo, Uruguay.


Entonces “si la enseñanza se basa en la comparación o contraste gramatical puede ser sencillo para una persona adulta que tenga un conocimiento básico de su propia gramática”, aprender una lengua romance, añadió Martha Varón Páez, profesora de Lenguaje y Cultura de la Universidad del Tolima, Colombia.

LENGUAS ROMANCES

  • español
  • portugués
  • francés
  • italiano
  • rumano
  • * El gallego, catalán, occitano, sardo, retorromance son lenguas románicas de comunidades más reducidas.
Thinkstock

Parece fácil, pero no lo es

A la hora de estudiar, a un hispanohablante puede resultarle sencilla la comprensión de otra lengua de la misma familia, como el portugués por ejemplo, pero, según los especialistas, lo que parece fácil, no suele ser siempre así.

“La facilidad sobre todo para la comprensión que se presenta en un primer momento hace que no se tengan en cuenta las dificultades porque pasan desapercibidas.

“Entonces tampoco se siente en la necesidad de seguir estudiando porque ‘ya entiendo y me hago entender’, con lo que muchas veces se vuelve más difícil llegar a un nivel alto de proficiencia (la capacidad que una persona demuestra en el uso de una lengua extranjera)”, advirtió Gabbiani a BBC Mundo.

El caso del rumano

Hombre estudiando
A veces estudiar un idioma parece más fácil de lo que realmente es.

Tal vez buena parte de los hispanohablantes que no saben que el rumano es una lengua neolatina “les puede parecer exótica y lejana”, opinan las expertas.

“Si se enfrentan al rumano escrito sin prejuicios, se darán cuenta de que existe cierta comprensibilidad aunque no se conozca la lengua, como pasa con las otros idiomas de la misma familia lingüística”, describió Gabbiani.


Y algunas investigaciones así lo demuestran.

“Según estudios que se han hecho en la Universidad de Granada sobre la adaptación de niños migrantes de Rumania a España, es sorprendente el nivel tan alto de adaptación que tienen esos niños en el sistema educativo europeo, sobre todo en francés y español”, destacó Varón Páez.

El caso del inglés

Un joven escribe alemán en una pizarra.
Para un hispanohablante, aprender alemán puede ser más fácil en su fonética que en su escritura.

El idioma inglés es hablado en el mundo por 1.750 millones de personas, según el British Council y se estima que, para 2020, un total de 2.000 millones de personas usarán o aprenderán el idioma para comunicarse.

Pero para muchos que tienen al español como su lengua materna, estudiar inglés es todo un desafío.

“Los estudiantes creen que el inglés es una lengua muy complicada hasta el momento en que entienden que la gramática inglesa tiene una secuencia lógica y mucho más simplificada a la gramática a la que estamos acostumbrados”, describió la Dra. Varón Páez que también es profesora de inglés.

Sonido vs. escritura

Dibujo de la palabra hola en varios idiomas.Derechos de autor de la imagenTHINKSTOCK

En otro sentido aprender una nueva lengua puede resultar fácil en alguno de sus niveles y no en otros.

Según Gabbiani, “para un hispanohablante, el alemán es fácil en lo que respecta a la pronunciación, quizás más fácil que el francés y el portugués, pero en la escritura, la gramática del alemán es muy diferente a la del español y se vuelve sumamente difícil”.

Para un hispanohablante hay dificultad para aprender lenguas cuyo sistema fonético difiere al del español, como en el francés.

Pero fuera del conjunto de lenguas romances y en términos de sonidos, existe un idioma que sería más fácil para aprender para un hispanohablante: el japonés.

“El japonés tiene unos sonidos muy básicos y muy similares a los del español por lo que la pronunciación es muy parecida”, sostuvo Varón Páez.

Los más difíciles

Adultos estudiando en una clase.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos idiomas que no comparten el alfabeto que utiliza el español son los más difíciles de aprender para un hispanohablante.

Según las expertas consultadas, las lenguas que son lejanas a la gramática de español, son las más complejas para aprender, como el árabe o el chino.

“Primero porque no son lenguas que se hablan de manera cotidiana”, en el contexto en el que vivimos, analizó Varón Páez.

“Segundo porque no hay sistema de medición que le permitan al alumno sentir que está avanzando. Y tercero porque el español tiene 27 grafías, mientras que el mandarín, por ejemplo, tiene más de 250 mil”, enumeró la lingüista.

“Si hablamos en términos metafóricos seríamos muchísimos más pragmáticos que ellos”, redondeó.

Exposición

Existen otros factores a la hora del éxito para aprender un segundo idioma, como el volumen de exposición fuera de la clase, o el historial de idiomas que la persona posee.

Un hombre latino estudia inglés en una escuela de Miami, Florida, Estados Unidos.
Estudiar inglés puede ser complicado en un principio para un hispanohablante, pero una vez que se entienden las estructuras, aprender el idioma resulta fácil.

“Cuantos más idiomas se manejen, aunque no se dominen plenamente, más facilidad se tiene para adquirir otro”, sostuvo Gabbiani.

Incluso si se sale del contexto escolarizado, factores como la obligatoriedad y la supervivencia en esa lengua extranjera hace que la persona busque otros mecanismos para comunicarse, señalaron las especialistas.

“El aprendizaje de una lengua involucra a las personas afectivamente, impacta en su identidad y depende de la motivación y circunstancias de vida.

“No se trata únicamente de un cerebro procesando información lingüística, sino de un ser humano. Esto es siempre un fenómeno individual y único“, culminó Gabbiani.

¿Cómo aprende el cerebro a leer?

¿Cómo aprende el cerebro a leer?

El cerebro está capacitado para muchas funciones.

Permite interpretar lo que ves, enviar señales al resto del cuerpo para moverse y almacena información como si fuese una computadora, entre otras muchas habilidades.

Y el mundo de la ciencia está en constante estudio sobre este órgano clave del cuerpo humano para explicar lo que aún no conocemos sobre él.

Uno de esos tantos descubrimientos responde a preguntas que quizás nunca te habías formulado: ¿El cerebro está diseñado para leer? ¿Cómo evolucionó?

¿Y por qué los adultos olvidan lo difícil que fue aprender a leer?

En ocasión del Hay Festival de Cartagena le preguntamos eso, y más, a Maryanne Wolf, neurocientífica cognitiva y directora del Centro de Investigaciones sobre lectura e idioma de la Universidad de Tufts, (Massachusetts, EE.UU).

Dr. Maryanne Wolf, neurocientífica cognitiva, especialista en el estudio del cerebro y su habilidad para leer.Derechos de autor de la imagenMARYANNE WOLF.
Image caption«Nunca fuimos diseñados para leer», dice la Dr. Maryanne Worlf.

Wolf es además la autora del libro Cuentos de alfabetización para el siglo XXI, que trata, precisamente, de cómo el cerebro humano aprendió a leer.

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¿Es verdad que el cerebro humano no estaba diseñado para leer?

Nunca fuimos diseñados para leer. Es una increíble y simple premisa que la gente nunca considera.

Entonces, ¿cómo evolucionó el cerebro y aprendió a leer?

La lectura es un invento cultural que, tal como la conocemos, comenzó hace aproximadamente 6.000 años.

Esto significa que el cerebro humano, que no cambia, nunca fue creado genéticamente para leer. No hay genes específicos para la lectura y no hay un centro o estructura en el cerebro que se dedique sólo a la lectura.

Al estudiar cómo lee el cerebro, en realidad lo que se está estudiando es cómo el cerebro aprende algo nuevo, cualquier cosa fuera de su repertorio de la función de intersección cognitiva y lingüística. Y ahí es cuando empiezas a entrar en el área de la neuroplasticidad.

Niño lee un libro en una clase.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLa edad en casi todo el mundo para aprender a leer es entre los 5 y los 7 años, aunque puede depender de acuerdo al idioma.

La plasticidad que tiene el cerebro nos permite tres cosas muy importantes:

  • El primer principio del diseño del cerebro es la capacidad plástica para el reordenamiento. Al reordenar cómo se conectó la estructura original, el cerebro hace nuevas conexiones especialmente entre la percepción y el lenguaje.
  • El segundo principio de diseño, que es realmente maravilloso, es el de reciclaje. Las neuronas originalmente están dedicadas a la percepción visual de las caras o de los objetos. Esas mismas neuronas se reciclan para identificar letras, patrones de letras e incluso las pequeñas unidades llamados morfemas. Algunas de las neuronas todavía hacen reconocimiento de objetos, pero otras se mueven literalmente al otro hemisferio para reconocer rostros.
  • El tercer principio es el de la automaticidad. Hay grupos de neuronas que pueden aprender a trabajar juntas muy rápido que se vuelven automáticas. Eso permitió a nuestros antepasados reconocer rápido el rastro de un animal peligroso por lo que mejoró la supervivencia. Utilizamos la misma capacidad de automatización para decodificar muy rápido. Podemos hacer la conexión al significado casi instantáneamente.
Dibujo representativo del circuito de lectura del cerebro.
Image captionDibujo representativo del circuito de lectura del cerebro.

Estos tres principios de diseño permiten construir el circuito de lectura cerebral. Eso nos lleva ir un paso más allá de solo identificar una huella o una letra para elaborar mejores conexiones que generan pensamientos más complejos. Y como resultado el cerebro consigue la habilidad para leer.

¿Por qué los adultos tienden a olvidar lo difícil que fue aprender a leer?

Es una verdadera lástima que no se den cuenta del siguiente hecho histórico: nos tomó 2.000 años movernos desde el primer sistema de escritura en África a obtener pistas cognitivas. Y solo les damos a nuestros hijos 2.000 días para aprender a leer.

Quisiera que los adultos comprendan que esta epifanía cognitiva que el niño tiene que adquirir y luego debe construir su circuito cerebral de lectura en un instante, no es natural.

Cada nuevo lector tiene que hacer este circuito cerebral de lectura, no lo tienen genéticamente. Así que no lo olviden.

Maryanne WolfDerechos de autor de la imagenMARYANNE WOLF
Image caption«Cada nuevo lector tiene que hacer el circuito cerebral de lectura», afirma Wolf.

Hay pocas personas que adquieren esto fácilmente. Pero para la mayoría de nosotros se necesita mucho trabajo, y la exposición de los maestros es enormemente importante. Cuanto más pobre es en el entorno lingüístico o las circunstancias económicas, menos probable es que tengan exposición al material, y más tiempo tomarán en aprender a leer.

Pero científicamente, ¿por qué lo olvidamos?

Porque nuestros recuerdos entre 5 y 7 años apenas empiezan a consolidarse. Las personas que demoran más tiempo en aprender a leer, sí lo recuerdan. Los niños que se convierten en adultos y que tienen una historia en la dislexia pueden recordar lo difícil que era, porque se tarda más tiempo en aprender.

¿Puede un adulto aprender a leer?

Definitivamente. Se puede aprender durante toda la vida. Se puede llegar a ser alfabetizado en cualquier momento, sólo que se hace más difícil. El cerebro plástico de un niño hace que el aprendizaje del lenguaje oral y escrito sea más fácil que con el adulto.

Una mujer mayor lee un libro.Derechos de autor de la imagenTHINKSTOCK
Image captionNo hay un límite de edad para aprender a leer.

¿Hay una edad mínima para aprender a leer?

Los niños en casi todo el mundo aprenden a leer entre los 5 y los 7 años. Claro que depende del idioma.

¿El mecanismo para aprender a leer es igual en todas las personas?

Existe un mismo cerebro para todas las razas pero el cerebro para la lectura es diferente según los diversos sistemas de escritura. El alfabeto chino es diferente al inglés. Incluso dentro de los alfabetos hay diferencias. Por ejemplo, por los regulares que son el alemán, italiano, holandés se hace más fácil y los circuitos cerebrales son ligeramente diferentes a los del francés o el inglés.

Y con el idioma chino habrá más corteza visual en ambos hemisferios porque tiene 5000 caracteres para reconocer. El circuito del cerebro para la lectura refleja los requisitos del sistema de escritura.

El acoso a Barron Trump y las dificultades de los niños que crecen siendo hijos del presidente de Estados Unidos

El acoso a Barron Trump y las dificultades de los niños que crecen siendo hijos del presidente de Estados Unidos

Como titular de una oficina pública, el Presidente de Estados Unidos puede a menudo ser objeto de crítica en las redes sociales. Pero, ¿debería trazarse una línea cuando se trata de sus hijos?

El hijo menor de Donald Trump, Barron, ha sido objeto de burlas por parte de algunos en internet desde que su padre anunció su candidatura presidencial, pero otros han salido a defenderlo diciendo que el niño de 10 años no debería incluirse en la pelea política.

La Casa Blanca publicó este martes un breve comunicado que habla de una «larga tradición de que a los hijos de los presidentes se les brinde la oportunidad de crecer fuera del foco político».

Aunque no se hace mención del nombre del presidente Trump ni de su hijo, pide que «continúe esta tradición».

El mensaje oficial llegó luego de que Katie Rich, guionista del programa televisivo de humor de la cadena NBC Saturday Night Live, publicó un tuit (ahora borrado) que decía: «Barron será el primer francotirador del país que recibe educación en casa».

El comentario desató la furia de algunos, entre los que estaban unos cuantos «espectadores fieles» del programa, quienes exigieron el despido para Rich y un boicot al show.

Donald Trump con su esposa Melania y su hijo Barron en 2006.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionDonald Trump con su esposa Melania y su hijo Barron en 2006.

La guionista se disculpó luego por su «insensible» tuit y NBC anunció este martes que la suspendía indefinidamente, según reportaron medios locales.

Una publicación en Facebook que ha sido compartida más de un millón de veces reclamaba que «ningún niño merece ser tratado de esa manera».

Barron Trump camina con su padre y su madre por la avenida Pensilvania durante la toma de posesión el pasado 20 de enero.Derechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionBarron Trump fue objeto de críticas durante la asunción a la presidencia de su padre.

La usuaria Melissa Earnest, seguidora del presidente Trump, dijo: «Así les caiga bien o mal esta familia, este es su hijo de 10 años. Todavía está creciendo y las palabras duelen«.

Cuando el presidente Trump ganó las elecciones el pasado 8 de noviembre, el niño recibió también una serie de burlas por su expresión de aparente aburrimiento.

Estar en constante exposición es una de las características que vienen con el rol de ser hijo del presidente de Estados Unidos.

Así como Barron Trump ha sido blanco de comentarios negativos, lo mismo ha ocurrido con algunos de los hijos de mandatarios previos.

Chelsea Clinton

Chelsea, la única hija del expresidente Bill Clinton y la exsecretaria de Estado, Hillary Clinton, se unió a la red de apoyo a Barron, aunque en el mismo tuit criticó a Trump diciendo: «Defender a todos los niños también significa oponerse a las políticas del presidente que hieren a los niños».

Chelsea ClintonDerechos de autor de la imagenAFP
Image captionChelsea Clinton también tuvo que enfrentarse a comentarios desagradables sobre su apariencia cuando tenía apenas 12 años.

Clinton tenía 12 años cuando su padre se convirtió en presidente y la familia se mudó a la Casa Blanca.

Aunque las redes sociales no existían en el año 1993, la pequeña también tuvo que enfrentarse a insultos sobre su apariencia.

El presentador de radio conservador Rush Limbaugh la comparó con un perro, mientras que el programa Saturday Night Live hizo un sketch burlándose de ella.

El productor ejecutivo del programa Lorne Michaels se disculpó públicamente y expresó que Clinton «era una niña que no escogió estar en el ojo público».

El presidente Clinton le dijo a la revista People en ese entonces que, aunque no le disgustaba que se burlaran de él en un show de comedia, sintió que era «muy insensible reírse de una adolescente».

Malia y Sasha Obama

Las hijas del expresidente Barack Obama tampoco fueron ajenas al abuso cibernético durante el mandato de ocho años de su padre.

Hace dos años, Sasha, que entonces tenía 13, y Malia, de 16, fueron mencionadas por una usuaria de Facebook, quien les pidió que «trataran de mostrar un poco más de clase».

Malia y Sasha ObamaDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLas hijas del expresidente Barack Obama también recibieron comentarios negativos sobre su apariencia.

La autora era Elizabeth Lauten, directora de comunicaciones de un congresista republicano, se refería al largo de las faldas de las niñas: «Vístanse como si merecieran respeto, no un asiento en un bar».

Como respuesta, decenas de personas le escribieron al jefe de Lauten y popularizaron el hashtag «#DespidanAElizabethLauten» en Twitter.

Lauten se disculpó públicamente y más tarde renunció a su puesto.

Cuando la hija mayor de Obama, Malia, fue admitida en la prestigiosa universidad Harvard, el portal de la cadena Fox News tuvo que borrar una serie de comentarios de lectores que la descalificaron por su raza.

Jenna y Barbara Bush

Las gemelas Jenna y Barbara tenían 19 años cuando su padre, George W. Bush, fue elegido como presidente de EE.UU..

Jenna y Barbara BushDerechos de autor de la imagenAP
Image captionJenna y Barbara son las hijas del expresidente George W. Bush.

Cuatro años después, como una «broma» del Día de los Inocentes, la revista Maxim decidió realizar un foto montaje de las caras de las jóvenes en cuerpos de modelos en ropa interior.

El editor de la publicación, James Heindery, dijo en ese entonces que poner a las hermanas Bush en la revista fue «la primera sugerencia que todos lanzaron en la mesa».

La jefa de prensa de la Primera Dama, Laura Bush, se abstuvo de hacer comentarios sobre el tema.

Amy Carter

Amy, la única hija del expresidente Jimmy Carter, tenía 9 años cuando su padre se convirtió en presidente en 1977.

Amy Carter junto al Papa Juan Pablo II, Jimmy Carter y su esposa.Derechos de autor de la imagen
Image captionAmy Carter tenía 9 años cuando llegó a vivir a la Casa Blanca.

La pequeña era la primera menor de edad en vivir en la Casa Blanca desde la presidencia de John F. Kennedy en la década de 1960.

Enseguida su personalidad introvertida comenzó a figurar en los periódicos de forma negativa.

Un reportero alemán criticó que leyera libros para entretenerse en las cenas oficiales y la describió como «una lamentable consentida y perpetuamente cansada con costumbres miserables».

«Ha habido críticas hacia Amy, muchas más de las que una niña es capaz de soportar», reseñó el diario del estado de Ohio The Blade Toledo en abril de 1980.