Janet Jackson comparte la primera foto de su bebé



Miles de personas, desde las 8:00 horas, se han presentado en el Panteón Jardín de la Ciudad de México para homenajear aunque sea por minutos a Pedro Infante.
En su 60 aniversario luctuoso, su tumba se encuentra adornada con fotografías y muñecos del actor, propiedad de sus fans desde hace décadas.
José Julián, cantante a quien la hija de Pedro le dio la oportunidad de presentarse en este mismo lugar hace 13 años, interpretará canciones como “Cien años” y “Serenata huasteca”.
“Es increíble que a 60 años de su muerte siga, generación tras generación, generando fans”, dijo el intérprete.
Lupita Infante, hija del Ídolo de Guamúchil, encabezó el aniversario luctuoso que abrió con una misa a la cual asistió gran parte de la familia Infante.
La heredera recalcó que será a fines de mes cuando se ofrezca una conferencia para dar detalles de lo que se hará en noviembre para recordar el 100 natalicio de su padre.
“Hay muchas cosas que no puedo aún decir, pero habrá un libro con las recetas de la comida que le gustaba”, informó.

Un equipo de científicos austríacos ha logrado modificar una molécula derivada de una proteína de la leche materna para que actúe como detector y atacante de células malignas en ciertos tipos de cáncer de difícil tratamiento.
La investigación se centra en la lactoferricina, un péptido (un tipo de molécula) presente en la leche materna y del que se conocían ya sus propiedades antimicrobianas, informó en un comunicado la universidad de Graz, en el sur de Austria.
Lo que los científicos de esa institución han hecho es modificar esa molécula para que actúe como detector de ciertos tipos de cáncer que son difícil de tratar, como el melanoma y el glioblastoma, un tipo de tumor cerebral.
Esta lactoferricina modificada es capaz de localizar la carga negativa de la molécula fosfatidilserina presente en la membrana de las células cancerosas, adherirse a ella y provocar su muerte, pero sin afectar a las células sanas.
“El mayor desafío en el proceso de diseño fue encontrar el correcto equilibrio entre toxicidad y especificidad. Si los péptidos son hechos demasiado activos, también atacan a las células sanas”, explican en la nota Dagmar Zweytick y Sabrina Riedl, dos de los miembros del equipo investigador. La lactoferricina es un derivado de la proteína lactoferrina, abundante en la leche materna. La lactoferricina forma parte del sistema inmune y es una de las primeras defensas ante cuerpos extraños, como bacterias u hongos. Su uso en la lucha contra el cáncer requiere una reestructuración de sus aminoácidos para lograr la combinación correcta.
El equipo de la Universidad de Graz diseñó durante cuatro años de investigación quince variantes. Dos de ellas fueron usadas en ratones a los que se habían trasplantado células cancerosas humanas. Los científicos observaron una regresión media del 85 por ciento en el caso del melanoma y del 50 por ciento en el glioblastoma, en comparación con animales no tratados con el péptido lactoferricina modificado.
Los ratones sanos tratados con ese agente no sufrieron ningún daño. El equipo dirigido por Zweytick está trabajando en la mejora de ese agente y está colaborando con una farmacéutica en la preparación de estudios clínicos a partir de 2019.

Cuando de niño miraba una computadora u otro aparato electrónico, Carlos Avendaño, originario de Santa Cruz Xoxocotlán, Oaxaca, sabía en automático que debía desarmarla para saber cómo funcionaba y qué más podría encontrar en cada una de sus piezas.
Esa inquietud por aprender cada vez más sobre esos dispositivos lo llevó a estudiar ingeniería en Sistemas Computacionales. Hoy tiene 15 años de edad y en los próximos días lanzará “Black Jump”, el primer videojuego desarrollado para su propia empresa: Arsent.
La empresa apenas empieza a tomar forma en las industrias de la innovación y tecnología, pues cuenta ya con su registro de marca -nombre y diseño- ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), y promete impulsar grandes proyectos.
La historia de Carlos no es común. Él sabe que a su corta edad tiene un coeficiente intelectual (IQ, por sus siglas en inglés) superior a 130 puntos y, por ello, desde hace un año es considerado un joven sobredotado.
Datos del Centro de Atención al Talento (Cedat) indican que en México hay un millón de niños prodigio, lo que representa tres por ciento de la población infantil. Pero, ¿dónde están? Se estima que 95 por ciento de ellos están expuestos a un mal diagnóstico y extraviados en el camino educativo.
Hasta hace unos meses, Avendaño Soria vivía en aquel municipio oaxaqueño, perteneciente a la región de Valles Centrales, donde cursó la educación básica en el sistema tradicional, sin embargo, enfrentó varios actos de discriminación, rechazo y bullying porque le era imposible adaptarse al ambiente escolar y sus calificaciones apenas alcanzaban 7.7 de promedio.
Cuenta a Notimex que la secundaria la acreditó en tres diferentes planteles por los problemas de acoso que vivía. “No me sentía en sintonía con mis compañeros ni con el modelo académico. Entonces decidí aislarme, no tenía interés por las clases y me sentía deprimido”, expone.
Al sentirse incómodo por la situación que enfrentaba, Carlos decidió investigar qué ocurría con él y en su búsqueda encontró al Cedat, una institución que surgió para atender a esa población de niños relejados, donde detectaron su capacidad intelectual y lo ayudaron a encauzar su talento.
Según comenta su mamá, la señora Nelly Soria Pérez, desde los cuatro años dejo ver que era un “niño especial” y necesitaba mucho apoyo. “La forma tan madura en la que me respondía me hacía reflexionar y entendí que no era normal”.
Una de las más grandes sorpresas se la llevó en su cumpleaños número 50, enfatiza la profesora, al recordar que Carlos le regaló su certificado de preparatoria después de tres meses de haberla iniciado en el sistema abierto.
Dice que en ese momento le surgieron demasiadas preguntas y dudas porque le era difícil entender el esfuerzo de su hijo, pero las aclaró al responderse: “no pudo haber comprado el documento porque es muy pequeño y además no tiene dinero”.
El joven prodigio detalla que el bachillerato lo cursó en el estado de Aguascalientes y el plan de estudios le permitió aprovechar sus capacidades al máximo porque estudiaba de manera autodidacta, a su ritmo y tiempo; e incluso cada semana presentaba exámenes de hasta tres o cuatro asignaturas.
Subraya que en las 12 semanas acreditó 48 materias, con un promedio final de 9.0, y asegura que ese enorme paso lo ha hecho sentirse “satisfecho, feliz, con más ganas y una gran energía para continuar”.
Carlos ingresó hace unos meses al aula virtual de la Universidad Tecnológica Latinoamericana (Utel) para comenzar la ingeniería en Sistemas Computacionales. “Me gusta más en línea porque yo organizo mis tiempos y evito depender de la planeación de un profesor que, considero, muchas veces eso limita de alguna manera”.
Sobre “Black Jump”, el universitario apunta que el videojuego estará disponible en breve para su descarga en los sistemas iOS y Android, y resalta que esta primera herramienta digital será parte de su empresa dedicada al desarrollo de software.
Hoy vive en la Ciudad de México y mientras planea cuál será su siguiente proyecto, recuerda que en sus ratos libres continuará con sus lecturas, escuchará música, en especial el metal sinfónico e industrial, y se dará un espacio para jugar con su pelota de tenis.
Y aunque aún desconoce cómo lo hará, Avendaño Soria desea también ayudar de alguna forma a los niños sobredotados porque, acentúa, son el futuro de México y el mundo.
“Sé que hay muchos obstáculos, yo igual los tuve, pero deben creer en ustedes y sus sueños. A veces el mundo está en nuestra contra, pero quien tiene que decidir si arriesga es uno mismo”, añade Carlos como mensaje a todos aquellos niños que buscan lograr sus metas.

La menopausia es el momento en la vida de una mujer en que los periodos (menstruación) cesan. Además, es conocida como un factor de riesgo para enfermedades del corazón.
Sin embargo, un nuevo estudio publicado en el Journal of the American Heart Association afirma que las mujeres menopáusicas poseen un menor riesgo de morir de un ataque al corazón que los hombres. Esta diferencia fue menos pronunciada entre la población negra.
Para los autores, se trata del “primer estudio que compara hombres y mujeres y cómo la menopausia impacta en el riesgo de impacto de un ataque al corazón”. Así, los investigadores estudiaron a 23.086 adultos de raza blanca y negra de más de 45 años de edad.
Sus conclusiones apuntan que las mujeres blancas que tuvieron una menopausia inducida por intervención quirúrgica tenían un 35% menos de riesgo de ataques cardíacos no fatales u otros eventos cardiacos en comparación con los hombres blancos. La reducción del riesgo fue del 55% para la menopausia natural.
Sin embargo, el riesgo de sufrir un evento cardíaco no fatal fue menos pronunciado y no estadísticamente significativo en mujeres y hombres negros. Las mujeres negras que tuvieron la menopausia inducida quirúrgica tenían un 19% menos de riesgo de eventos no fatales en comparación con los hombres negros. La reducción del riesgo fue del 31% para la menopausia natural.
Las diferencias observadas para la menopausia natural y quirúrgica no fueron significativas, lo que indica que la menopausia quirúrgica no puede aumentar en gran medida el riesgo de las mujeres.
Nuestros resultados revelan que la ventaja de sufrir una menopausia natural no es mucho mayor que una menopausia quirúrgica”, explica Catherine Kim, autora principal del estudio y profesora en los departamentos de Medicina y Epidemiología de la Universidad de Michigan (EE UU).
Además, según los autores las mujeres negras deberían ser conscientes de que la creencia de que las mujeres tienen un menor riesgo de enfermedades del corazón que los hombres no necesariamente se aplica a la raza negra.
“Es particularmente importante que las mujeres negras se involucren en conductas preventivas saludables, como hacer ejercicio con regularidad y mantener un saludable de peso. Aunque todas las mujeres deberían adoptar comportamientos saludables, ya que la enfermedad cardíaca sigue siendo la causa número 1 de muerte en mujeres”, concluye Kim.

La presión estética sobre las adolescentes ha llegado en años recientes hasta territorios insospechados: desde 2014 en Estados Unidos está creciendo el número de menores de 18 años que se someten a una cirugía genital para acortar o modificar los labios menores de la vagina.
222 jóvenes lo hicieron en 2014, 400 en 2015 y 560 en 2016, según los datos que le adelantó a BBC Mundo la Sociedad de Cirugía Plástica Estética de Estados Unidos (American Society for Aesthetic Plastic Surgery).
Esas cifras evidencian un aumento del 152% en apenas dos años.
Aunque entre las menores de edad las operaciones estéticas más frecuentes siguen siendo con diferencia las cirugías de orejas y nariz, las labioplastias están aumentando entre estas pacientes y actualmente representan un 5,2% de todas las operaciones estéticas realizadas a menores de 18 años.
Eso, a pesar de que los expertos unánimemente la desaconsejan para este grupo de edad todavía en desarrollo.
La tendencia, aunque minoritaria, es lo suficientemente significativa como para que el Colegio de Obstetras y Ginecólogos de Estados Unidos (American College of Obstetricians and Gynecologists) emitiera el año pasado una guía para los doctores que lidian con las demandas de labioplastias por parte de menores.
En el documento, el comité para la salud de adolescentes les recomienda a los profesionales que exploren alternativas no quirúrgicas, que las informen sobre lo que es una variedad normal de formas y tamaños de los labios vaginales y que valoren la madurez física y emocional de las pacientes antes de referirlas para una operación.
Además, el comité recomienda que los médicos observen si las jóvenes padecen dismorfia corporal, un trastorno cuyos síntomas suelen aparecer en la adolescencia que consiste en una preocupación obsesiva por un detalle o defecto que perciben en su apariencia.
En ese caso, deberían ser referidas a profesionales de la salud mental.